Ejercicios de autoconocimiento: un juego para conocerse

Si hubiese vivido hoy en día, el griego Pausanias habría trabajado sin duda para Lonely Planet, redactando alguna de esas guías de viaje que todos llevamos en la mochila cuando salimos por ahí a hacer turismo. Y es que precisamente eso es lo que fue Pausanias: un turista del mundo antiguo. Recorrió Grecia, Italia, la costa de Asia y el norte de África, y nos dejó un tesoro de descripciones y anécdotas sobre aquel mundo tan próximo a nosotros y al mismo tiempo tan lejano.

Según nos cuenta en su Descripción de Grecia, las paredes del templo de Apolo en Delfos estaban llenas de inscripciones. Pero nada de vulgares grafitis, sino frases iluminadoras que se atribuían nada menos que a los Sietes Sabios de la antigüedad. Conócete a ti mismo, Nada en demasía y cosas por el estilo.

Y es que el templo de Apolo era algo así como la Wikipedia del mundo antiguo, solo que tenías que plantarte allí y hacer cola a la entrada… Y allá que iban hombres y mujeres de toda condición para consultar al oráculo y encontrar sentido y orientación en sus vidas.

Pero el oráculo era algo caprichoso, y muchas veces parecía más inclinado a enredar con el destino que no a dar soluciones concretas. De hecho, sus auspicios solían contener dobles sentidos y juegos de palabras, y el resultado podía ser completamente distinto en función de cómo interpretase uno la revelación.

Y ahí es donde lo de conocerse a sí mismo se volvía importante de verdad, pues era fácil que quien no se conociese bien a sí mismo interpretase mal las palabras del oráculo y se buscase la ruina.

De hecho, las tragedias griegas están llenas de ejemplos de malos conocedores de sí mismos. El más famoso es sin duda Edipo, que recibió de ese mismo oráculo un vaticinio espantoso: mataría a su padre y se casaría con su madre.

Estupefacto, Edipo se aleja de la corte donde reina su padre, Pólibo, para eludir tan cruel destino. Pero el pobre Edipo no se conoce a sí mismo, y esto lo va a cambiar todo: en realidad, no es hijo de Pólibo, como piensa, sino del rey Layo, que lo abandonó a su suerte de pequeño para escapar también de un oráculo de Delfos: que moriría a manos de su propio hijo… En fin, un enredo monumental.

Pero el destino tiene estas cosas: Layo y Edipo, huyendo de sus respectivos oráculos, van a encontrarse en un cruce de caminos y llegarán a las manos por un quítame allá esas pajas, con la mala fortuna de que Edipo terminará matando a Layo.

La costumbre de entonces, bastante curiosa, era que si por casualidad matabas al rey, te quedabas con su trono y también con su esposa (a las mujeres no solían pedirles su opinión para nada).

En fin, que pasan los años y Edipo llega a tener hasta cuatro hijos con Yocasta sin saber que es su madre, hasta que un buen día la peste se empieza a cebar con la ciudad de Tebas. “¿Qué sucede?” –le pregunta Edipo al adivino Tiresias–, “¿por qué castigan los dioses a Tebas si su rey es un hombre piadoso que no ha ofendido nunca a los cielos?”.

Pero la revelación de Tiresias es espantosa, tanto que Edipo va a salir bastante malparado… Un horror: “No eres quien creías ser, y tu falta de autoconocimiento es lo que ofende a los dioses”. Al final Edipo se entera de todo: su padre era en realidad el rey Layo, y Yocasta su madre, con la que se acuesta todas las noches… La revelación es insoportable, así que Edipo coge y se saca los ojos: más le hubiese valido nacer completamente ciego e ignorante del mundo, con tal de que se hubiese conocido un poco mejor a sí mismo.

En fin, así de exagerados eran los griegos…

Sin que haga falta llegar a esos extremos, pocas cosas parecen tan importantes en nuestras vidas como conocernos bien a nosotros mismos. Conócete. Acéptate. Valórate. Estas palabras bien podrían haberse escrito en las paredes del templo del dios Apolo en Delfos… Por suerte, no hace falta que nos vayamos tan lejos, pues tal cual figuran en la caja de un juego que acaba de llegar a nuestra librería y del que hoy quiero hablaros: El juego del autoconocimiento.

Y ¿qué es el Juego del autoconocimiento?, os preguntaréis. Pues una técnica de autoayuda que, de manera lúdica y entretenida, os permitirá conoceros mejor a vosotros mismos y a los demás, descubrir cuáles son vuestros puntos fuertes y también aquellos rasgos que debéis mejorar o eliminar de vuestras vidas. En fin, un modo ameno y divertido de descubrir vuestro auténtico yo y de encontrar la mejor versión de vosotros mismos… ¡Lo bien que le hubiese venido al pobre Edipo!

Su desarrollo en forma de actividad didáctica permite una comprensión profunda de los rasgos, actitudes, emociones y demás aspectos que conforman nuestra personalidad. Además, permite establecer un camino de evolución y de mejora en nuestra forma de ser; a la vez que ayuda a plantear cuáles son los factores que nos bloquean, nos angustian y paralizan nuestro crecimiento personal.

Pero conocerse es solo el primer paso para conseguir una vida plena y satisfactoria. Una vez que te conoces mejor a ti mismo es el momento de aceptarte y de respetarte tal y como eres, tratando eso sí de mejorar aquellos aspectos que te convertirán en la mejor versión de ti mismo. Y conocerse y aceptarse es a su vez el camino para valorar las propias capacidades, logrando con ello un aumento sustancial de nuestra autoestima y un aporte extra de seguridad en nosotros mismos.

La autora, Lorena González López, ya nos regaló hace tiempo el Manual sobre la desconfianza en la pareja, un libro de ejercicios de terapia de pareja con el que trabajar estrategias que nos permiten recuperar la confianza perdida dentro de una relación afectiva.

¿Quieres saber cómo funciona en detalle el Juego del autoconocimiento? Puedes verlo en este video explicativo que hemos tomado de la web de Lorena González https://crecerconautoconocimiento.com/:

Os doy ahora, de forma más esquemática, algunos detalles adicionales sobre el juego:

¿Qué posibilidades de aplicación ofrece el Juego del autoconocimiento?

  • Puede ser autoaplicado: de modo que puedas identificar tus rasgos de personalidad y las actitudes de tu forma de ser de una forma divertida y dinámica, consiguiendo así el cambio que necesitas en tu vida.
  • Heteroaplicado: puedes jugar al autoconocimiento personal con otras personas, ayudarles a conocerse y establecer planes de cambio sólidos y duraderos. De este modo conocerás mejor a las personas de tu entorno.
  • Método clínico: también puedes utilizar el Juego del autoconocimiento personal como herramienta terapéutica dentro de la evaluación y tratamiento en cualquier contexto clínico.

Pero, ¿cómo funciona en detalle?

  • Identifica tus rasgos de personalidad colocando las tarjetas en los tableros del juego del conocimiento, en función de si representan a tu Yo Actual o a tu Yo Ideal. Podrás ir desechando aquellas tarjetas que no se identifiquen con tu naturaleza.
  • Señala y potencia aquellas actitudes que quieras mejorar en tu forma de ser. Después piensa en ejemplos concretos que puedas llevar a la práctica para incorporarlos en tu repertorio de conductas asociadas a tu vida diaria.
  • Elabora finalmente un plan de acción para reducir aquellos aspectos que desees suprimir de tus conductas. Identifica cuál es el más incapacitante y quizás, reduciendo este rasgo, los demás se eliminen progresivamente.

Puedes encontrar el Juego del autoconocimiento en la web de la Librería Mayo, que como sabes está especializada en libros de Psicología y Salud Mental.

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